jueves, 7 de mayo de 2009

Secta en Rusia espera el fin del mundo en cueva subterránea

Desde febrero, la comunidad internacional ha estado pendiente de la secta de la Verdadera Iglesia Ortodoxa Rusa, al al descubrirse que sus 30 seguidores, entre ellos cuatro niños, se refugiaban en una cueva en la región del Volga a la espera del fin del mundo, que supuestamente llegaba en mayo.


Psicólogos, religiosos y policías llevan meses intentando que abandonen la gruta. "Si al menos consiguiéramos que los niños salieran, para que puedan llevar una vida normal", dice en Penza la directora de la oficina rusa de protección de la infancia, Tatiana Makeienko.

Los miembros de la secta amenazan con quemarse vivos si las autoridades hacen uso de la fuerza.

Sobreviven en su ramificado sistema de túneles subterráneos a base de botellas de gas, queroseno y víveres.

Los cooperantes retiran la nieve de los canales de ventilación y chimeneas para que no se asfixien."Mantenemos un contacto regular con ellos a través de los agujeros de ventilación, parece que están sanos y quieren seguir bajo tierra para poder sobrevivir al fin del mundo", dijo Maria Orlova, de la Fiscalía de Penza.

Actualmente investigan si se trata de una "asociación ilegal que viola los derechos humanos".

Las autoridades aseguran que no tienen intención de asaltar la guarida. "Tenemos que actuar con precaución para evitar daños mayores", dijo el psiquiatra Surab Kekelidse, del instituto estatal de investigación Serbski.

La secta continúa siendo una incógnita. El presidente de la asociación rusa de centros de investigación de religiones y sectas, Alexander Dvorkin, considera que los religiosos de las creencias tradicionales tienen la obligación de luchar contra "la ideología de las sectas" para proteger a las personas fácilmente manipulables. "Es necesario descubrir a los líderes y explicar a los creyentes las falacias y los daños de las sectas", señala Dvorkin.

Según afirmó, en Rusia hay actualmente decenas de organizaciones peligrosas.Desde la caída de la Unión Soviética, muchas personas han perdido su orientación. El clérigo ortodoxo Kyrill del patriarcado moscovita, responsable de las relaciones con otras Iglesias, advirtió de lo que puede ocurrir en un país carente de formación religiosa: "Unos lo utilizan para satisfacer sus anhelos políticos, otros los personales, y otros viven con ello sus miedos más enfermizos", consignó.

Fuente: noticiacristiana.com

1 comentario:

Angel Luis González dijo...

Cristo viene pronto!! ,saludos.